martes, 16 de agosto de 2011

Para empezar


Poco o ningún reconocimiento daba a las canciones de este artista, hasta que llegaste a la casa y me dedicaste este video.

domingo, 7 de agosto de 2011

VIVIR SIN GLORIA

Sobre la tierra, un navío
como promesa largamente anunciada
la nave de los locos ha partido.
La sonrisa de Dios sin hacerse esperar
La naturaleza finalmente encontrando
el por qué. 
Como si no fuera sorpresa
que dos corazones
pudieran quererse así

Vamos tú y yo
Tu nombre solo me vistió de Gloria
a pesar de las guerras perdidas
Pude al fin ver mi vida dibujada
sin heridas
Todos mis secretos en un libro
que sólo tú puedes leer

Sin conocernos nos reconocimos
Sobre este mar de necios
nos llegamos a tocar
¿Imaginaste alguna vez tocar el cielo?
¡Ay, amor! Le has enseñado
a un hombre a volar
Y ahora lo único imposible
es no querer estar aquí
¿Quién era yo antes de esto?
¿Cómo era yo antes de ti?
Me cuelgo de las palabras que
me dices
Me reinvento en las frases
que me haces decir
Con agua nueva has reescrito
mi historia
Vivir sin ti,
vivir sin Gloria,
sólo dime
¿Cómo pude?


Para Gloria Elizabeth

Sígueme en twitter @maxblume

miércoles, 13 de julio de 2011

Curso-Taller de Guionismo para Cine

¿Cuántas veces hemos salido del cine y lo primero que pensamos es ‘yo pude haber escrito algo más interesante que la película que acabo de ver’? O llevamos en la cabeza una historia a la que continuamente le damos vueltas, seguros de que si tuviéramos el tiempo y los conocimientos adecuados podríamos escribir el guión de una película que resultaría interesante para los demás. ¿Cómo encontrar el tiempo para sentarme a escribir? ¿Dónde obtener los conocimientos y las herramientas necesarias para plasmar en papel la historia que llevo en la mente? ¿Puedo yo escribir el guión de una película que pueda producirse?

Durante los últimos meses he recibido sugerencias y peticiones por parte de lectores de La Tostadora de Pan TM y seguidores en twitter para abrir un curso que muestre de manera dinámica y concisa la manera de escribir guiones “que funcionen”, desde el diseño de una estructura dramática sólida, hasta la construcción de personajes verosímiles y, por qué no, memorables.

Misión cumplida.

Dirigido a personas con o sin experiencia en el arte de escribir un guión para largometraje, el Curso-Taller de Guión Cinematográfico combina elementos teóricos con la práctica, lo que permite al guionista conocer los principios que rigen la construcción de un guión sólido al tiempo que escribe su propio tratamiento.

El objetivo es que al final del curso el guionista haya escrito un primer tratamiento de guión listo para posteriores revisiones.

Si tienes duda de si vale la pena o no tomar un curso/taller en el que aprendas a poner en papel la historia que siempre has querido escribir, piensa qué tienen en común las películas que han encontrado un lugar especial en tu vida. ¿La respuesta? Alguien se tomó el tiempo de sentarse a escribirlas.

Impartido por: Alejandro Orozco (Max Blume)

Profesor en la Maestría de Guionismo de la Universidad Intercontinental y en la AMCI. Guionista de la serie “Cuentos para Solitarios” distribuida por Universal Channel. Escritor del largometraje “El Último Evangelio”, producido por NuFilm. Coguionista del largometraje “Creador de Divas: la Vida de Juan Orol”, ganador de la beca IMCINE para apoyo a escritura de guión, de la beca del Instituto Sundance para perfeccionamiento de guión, y de la beca “Alejandro Galindo” para perfeccionamiento de guión, auspiciada por la Sociedad de Directores e impartida por el Maestro Vicente Leñero. Escritor del libreto de la Ópera "Falling from the Rainbow", interpretada por músicos del Rotterdams Conservatorium y estrenada en Rotterdam, Holanda, 1999.

Si estás interesado en tomar el Curso-Taller de Guionismo para Cine, envía un email a:
elmismo@hotmail.com o max.blume.blog@gmail.com

jueves, 16 de junio de 2011

Un beso al pasado

Si me dieran un peso por cada vez que me preguntan '¿a quién se la escribiste?' ya tendría para mi viaje a Tailandia. Debo confesar que me gusta más esta versión ahora que cuando la escuchábamos en el radio allá por el '96.

miércoles, 15 de junio de 2011

The eyes of Lisa Mackinnon (Part 2)









What’s going to save you?
the mirror fired back
hail storm upon your head
claws dragging down your feet

A clown in uniform --
the Swan Song, the song
nails and feathers in your bed
The heart of darkness, a voice that lit

Out of the blue
two lightning of green
washed away tear and thorn --
cool and clean

Words of love
I hear you speak
Carefully, I listen
through the memories, you sing

I see the eyes
that lie behind
the eyes that everyone else
they see --
beauty, my past
the ocean,
forgiveness, endurance
and glee

Walk with me
for tonite I,
full of gloom and lonely,
will conjure up
your eyes of green
and speak the words
if only, my love --
if only

domingo, 12 de junio de 2011

El Trofeo

Una mañana de domingo me encontraba plácidamente descansando en mi casa cuando el timbre sonó. Abrí la puerta y me encontré con un hombre alto, de edad madura, pelo cano, que vestía un gabán gastado y gris. Llevaba en los brazos un enorme trofeo de color plata incrustado en una base de madera. “Buenos días,” me saludó. “Esto es para usted.” “¿Qué es esto?,” pregunté asombrado. El hombre del gabán gris me respondió “Usted ha ganado el concurso, felicidades.” “¿Qué?,” pregunté. Pero así, sin más, me entregó el trofeo y se marchó. Sujetando el trofeo leí la inscripción en la base de madera: PRIMER LUGAR. SEGUNDO CONCURSO INTERNACIONAL "EL HOMBRE MÁS PARECIDO A MÍ".
Seguro de que se trataba de una broma regresé a mi sillón y pensé en quién podía haberme hecho caer en una burla tan original. Revisé nuevamente la presea en busca de alguna cámara o micrófono oculto, pero parecía genuino. Regresé a mi sillón, pero la situación me dejó intranquilo. Entonces me asaltó un pensamiento catastrófico. ¿Y si el concurso era real? ¡Dios mío! ¿Quién era ese hombre? Me puse los tenis y salí corriendo esperando alcanzar al hombre misterioso. Lo vi doblando la esquina y corrí tras él. Subió a un auto y arrancó. Entré en pánico. Afortunadamente un taxi pasó por el lugar. Le pedí que siguiera al auto. El hombre de gris viajó hacia el sur por más de media hora. Dio vuelta por un sinfín de callejuelas y finalmente se detuvo en una tienda de renta de videos.   Bajó del automóvil, entró al establecimiento y se sentó detrás del mostrador. Debe de ser su empleo, pensé. Pasados diez minutos, se puso de pie, cerró la tienda y se marchó caminando. Lo seguí unas cuantas cuadras hasta que entró a un edificio. Con que aquí vive, me dije. Sintiéndome un poco ridículo, escalé un poste de luz frente al edificio y ubiqué el departamento donde vivía este hombre que me perturbaba cada vez más a medida que pasaba el tiempo. Se preparó un café, se sentó frente a su computadora, entrelazó las manos detrás de su cabeza y, reclinándose hacia atrás, aguardó unos minutos. Seguramente estará escribiendo algo importante, una novela tal vez. Pasaron los minutos. Mis manos sudaban contra el frío acero del poste de luz. Finalmente, dio un sorbo a su café, apagó la máquina, tomó el gabán y salió del departamento. En la esquina tomó el tranvía y tres estaciones después bajó (bajamos) frente a un cine. Compró un boleto y entró a la sala. Un poco de sano esparcimiento, deduje. Hice lo propio. En la oscuridad de la sala, encontré al individuo con los pies subidos en la butaca. La película comenzaba a interesarme cuando el tipo se levantó y abandonó la sala. Maldición. Tomó (tomamos) un taxi y, al anochecer, llegamos a un table dance. Pervertido. Preocupado por aquella situación que se salía de cualquier parámetro de normalidad, pagué el cover e ingresé al tugurio de mala muerte. Dos pistas de baile, cada una con su respectivo tubo. El sórdido ambiente no ayudó a aquietar el perturbado estado en el que mi mente se encontraba para entonces. El hombre de gris ocupó un taburete, pidió un drink, compró una ficha, encendió un cigarro. Justo cuando una mujer semidesnuda se aproximaba a cobrar la ficha, él pidió la cuenta, pagó en efectivo y despreocupadamente salió a la noche tibia y sin estrellas. De regreso a su departamento, el nefasto y bucólico individuo encendió el televisor. La cabeza me reventaba en una confusión de ira y contradicción. No existía nada en ese hombre, ni en sus facciones, manera de hablar, andar o actuar, que me hiciera parecido a él. No había podido determinar en sus acciones de ese día algo que pudiera relacionarnos o volvernos colegas o espíritus afines. ¡El tipo era pelirrojo, por amor de Dios! Quería enfrentarlo, arrojarlo contra la pared y sacudirle la verdad a patadas. Harto de sentirme así, entré al edificio, subí las escaleras hasta el tercer piso y llamé a su puerta. En segundos apareció. Podrán adivinar su sorpresa al verme ahí, frente a él, sintiéndose descubierto en su charada. “El trofeo,” comencé. “¿Cómo te atreves a decir que soy parecido a ti? Trabajaste menos de diez minutos. No escribiste nada en tu computadora. Malgastaste dinero en una buena película que no terminaste de ver. Estuviste catorce minutos en un lugar de perdición y ni siquiera acabaste tu trago. ¡Cómo pude ganar ese concurso! ¡Desperdiciaste un día entero haciendo nada!” El hombre sonrió. Colocando una mano en mi hombro dijo: “Precisamente. Y espero verte en las finales del próximo año."

Recién enontré este cuento en mi otro blog.

sábado, 14 de mayo de 2011

No puedo con el puto dolor

Ya no puedo seguir
abrazándome a mis rodillas
viendo cómo nadie se detiene a ver
No soporto las noches
cuando ni siquiera soy yo el que llora,
pues yo ya no estoy ahí
¿Cómo chingados recupero
lo que perdí
lo que me mantenía erguido,
eso que me hacía reír?
Las paredes se contorsionan
Puñetazos de rabia
Sólo veo traición, abandono, decepción
Un hombre desgajado
Me preguntan si estoy bien
¿Qué respondes cuando el corazón
se sabe solo?
Alargo la esperanza
hasta que termine de anudarse a mi cuello
Quiero saltar
¿Cómo me mantengo firme
cuando todas las puertas que he abierto en mi vida
me han llevado a este oscuro abismo?
Desesperado busco las respuestas
como si mi falta de yo
pudiera sumarse o dividirse
o cuadricularse
Para irse a la mierda
no hay matemática que cumpla
Nada que comprender
Fuiste lo mismo:
un montón de palabras
que no te cansas de repetir
Te escucho
porque soy tan imbécil que pienso
que la reconstrucción viene de fuera
Permaneceré aquí, sentado
hasta que la rata pusilánime
deje de sangrar
Mientras tanto sólo me queda gritarle
a quien le importe
que hoy
hoy
ahorita
no puedo con el puto dolor