sábado, 4 de septiembre de 2010

El Procrastinador debe Morir

El procrastinador debe morir. Esa es la verdad. No se trata de una sentencia; más bien una resolución inapelable, resultado de una suma lógica y exagerada de eventualidades que lo llevarán al inequívoco final del cuento. Estamos advertidos. A nadie deberá sorprender entonces el hecho de que las últimas palabras sean justamente las que anuncien su fatídico desenlace. Es coherente, es justo. Desde que aceptara sus primeras transformaciones, producto de cuestionamientos metafísicos y religiosos, el procrastinador conocía su destino. Ya fuera verdad, ciencia o arte negra, las metamorfosis que se infligía a sí mismo, y que le obligaban a trasgredir fronteras entre lo plausible, lo impensable y lo infausto, la receta terminaba siempre en lo mismo: la inevitable muerte del procrastinador. La primera vez se le vio soñando que volaba, mas cuando se le presentó la posibilidad de materializar el sueño, decidió postergarlo para la mañana siguiente. Esa mañana fue lo del dinosaurio. ¿Quién decide el peso de las consecuencias que vendrán? Quizá el dueño de las palabras. La tercera vez que alguien vio al procrastinador aun no portaba ese nombre en la solapa, sino uno más común, ad hoc a su género. Seguía formulando preguntas acerca del destino, la paz mundial, y no se sabe qué extrañas invasiones. Decidí ignorarlo por absurdo, aburrido y predecible. Así, continuó su devenir, fingiendo desconocer lo que intuía de antemano. Actuaba como si no hubiera leído ese libro prohibido que se esconde en el sótano que llevamos dentro, pero que guía sus decisiones por los rumores de quienes sí han ojeado sus páginas. Y el rumor machacaba la teoría de que al final del cuento sólo una cosa podía acontecer. Finalmente, se le vio esta tarde. En un café. Se quitaba el abrigo cuando reclamó, a manera de pregunta y con los ojos desencantados, ¿puede alguien anticipar su suerte? ¿Adivinar lo que viene al doblar la esquina? Como nadie le responde, el procrastinador inquiere de nuevo, mirándome profundamente. Dime, ¿qué ha de ser de mí? Yo sonrío, nervioso, jugando con la oreja de mi taza. Miro sus dedos largos y afilados, su rostro que se desvanece ante mí, sus ropas volviéndose hebras invisibles. No sé si decirle.

viernes, 27 de agosto de 2010

Instrucciones para llorar

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraido el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

-- Julio Cortázar

domingo, 15 de agosto de 2010

Viernes 13


So you want to be a writer

if it doesn't come bursting out of you
in spite of everything,
don't do it.
unless it comes unasked out of your heart
and your mind and your mouth
and your gut,
don´t do it.
if you have to sit for hours
staring at your computer screen
or hunched over your typewriter
searching for words,
don't do it.
if you're doing it for money
or fame,
don't do it.
if you're doing it because you want
women in your bed,
don't do it.
if you have to sit there and
rewrite it again and again,
don't do it.
if it's hard work just thinking about doing it,
don't do it
if you're trying to write like somebody
else,
forget about it.
if you have to wait for it to roar out of
you,
then wait patiently,
if it never does roar out of you,
do something else.

if you first have to read it to your wife
or your girlfriend or your boyfriend
or your parents or to anybody at all,
you're not ready

don't be like so many writers,
don't be like so many thousands of
people who call themselves writers,
don't be dull and boring and
pretentious, don't be consumed with self-
love.
the libraries of the world have
yawned themselves to
sleep
over your kind.
don't add to that.
don't do it.
unless it comes out of
your soul like a rocket,
unless being still would drive
you to madness or
suicide or murder,
don't do it.
unless the sun inside you is
burning your gut,
don't do it.

when it is truly time,
and if you have been chosen,
it will do it by
itself and it will keep on doing it
until you die or it dies in you.

there is no other way.

and there never was.

-- Charles Bukowski

viernes, 13 de agosto de 2010

Gigante Callado

¿Qué hago ahora que te fuiste
cuando jamás estuviste?
¿Cómo te olvido si no recuerdo nada
que pudiera olvidar?
¿Para qué te metiste
si al final deshiciste
lo que con solo dos besos
abrazaba hasta el mar?
¿Cómo te arranco
si arrancar significa
hundirme de nuevo
en el gran lodazal?
¿Para qué acepto el riesgo
de decir que te quiero
si al silencio condenas
lo que quiero escuchar?
¿Cómo negar siempre
que para siempre te extraño
si son todos mis años
lo que te hace dudar?
Un gigante callado
un amante fortuito
el ahogado grito
que habré de olvidar

Escrito en 5 minutos, este poema pone de manifiesto la enorme influencia que artistas como ARJONA y MANÁ han tenido en mi vida. Por supuesto estoy siendo sarcástico. 'Gigante Callado' fue un intento pueril de expresar una decepción. Favor de leerlo y olvidarlo de inmediato.

domingo, 28 de marzo de 2010

¡Te odio, mezcal!

Una de las experiencias más agradables y reveladoras del laboratorio oaxaqueño fue recibir clases y cátedras de personalidades que llevan más de veinte años impartiendo la materia de guionismo en diferentes universidades del mundo. La experiencia de estas personas es tan rica y su capacidad para sincretizar ideas y exponerlas tan puntual y elegante que no me queda más que ser agradecido por la oportunidad. Aprendí más platicando quince minutos con Richard Vetere que con todos los libros de guionismo que he leído (que, ahora que recuerdo, son sólo dos).
Durante cinco días sólo se habló en un idioma: cine. Desayunábamos cine, nos asesoraban en cine, comíamos cine, bebíamos con cine, cenábamos cine y continuábamos bebiendo cine... hasta emborracharnos con Tarkovski, Buñuel, Wilder, Chaplin, Allen, Joel & Ethan, Bertolucci, Kaufmann, etc. Por primera vez en mucho tiempo, esas conversaciones que no podía tener con nadie, tuvieron sentido.

Otra cosa que aprendí fue la gran cantidad de cultura cinematográfica QUE NO TENGO. En especial a lo que a cine europeo se refiere. ¡Ya ajustaremos cuentas, Spielberg!

Escritores de otra latitudes -- y un servidor -- tomamos Oaxaca por asalto. En particular cierto antro de 3 x 3 en donde te convencían que había rock y mezcal gratis, con tal de que entraras. Entramos. Y mientras Julieta Ledesma (Argentina) usurpaba la silla del DJ para explicarle a la concurrencia lo que VERDADERAMENTE SIGNIFICABA LA PALABRA ROCK, Lilia Soto tocaba air guitar siguiendo el compás de Bunbury, Soda, Amantes del Silencio y el Tri, pasando por los Doors, Beatles y otros. El mezcal fluyó, y fluyó y fluyó.

Tres días de dolor de cabeza.

Y en mi mente el amigo Orol bailaba su inmortal 'En Nueva York', recordándome que la vida es impredecible, y que, por lo menos la mía, está escrita por alguien con sus habilidades...


CONTINUARÁ...


Por cierto mezcal viene del náhuatl mexcalli, que significa 'pencas de maguey conocidas'.

lunes, 22 de marzo de 2010

Es el sondans, beibi!!!

Así es. Estoy de regreso en la Tierra de las Letras Empolvadas. Lamento mucho mi ausencia, pero el trastorno emocional ha sido grande. No sabía cómo seguir con este blog sin traspasar las fronteras de lo personal y lo que hizo que este proyecto naciera en primer lugar. La idea de haberlo diseñado como un Reality-Blog fue contarle a mi nutrida horda de fanes (16, so far) de lo que se trata ser escritor de tiempo completo. Llegó un momento en que mis conflictos rebasaron el límite de lo racional y decidí cerrar la ventana por un rato. Además de que hay ciertos problemas que sólo competen a los involucrados.
Como se rumoró durante algunas semanas en varias palestras güeb, mi separación conyugal era inminente. No entraré en detalle, pero fue y sigue siendo una situación muy dolorosa, sobretodo para ya saben quiénes.

Mi única distracción han sido las clases en la UIC y la novela a la que me he abocado incansablemente. Para mis seguidores y demás banda solidaria, la novela va demasiado bien. Me detengo mucho en esas partes en las que es imposible no identificarte con el(los) personaje(s) y sus conflictos. Ser escritor es hundirse en catarsis. Siempre.

Pero, así como el destino quiso que 2009 fuera, simple y llanamente, el peor año de mi vida, 2010 empezó de poca madre.

El notición es que "Creador de Divas (La Vida de Juan Orol)" fue seleccionado por Screenwriters Lab para un taller de guionismo en Oaxaca. El SWL es auspiciado por el Sundance Institute (sí, el SUNDANCE INSTITUTE), cuyo formato de asesorías es utilizado durante los cuatro días que dura el Laboratorio.

¿Se acuerdan que les platiqué de Creador de Divas? Bueno, ha recibido muy buenas críticas por parte de guionistas/asesores de la talla de Beatriz Novaro (Danzón, Lola, El Jardín del Edén); Martín Salinas, nominado al Oscar por Gaby: a True Story, así como Nicotina y Tiempo Final; Zachary Sklar, nominado al Oscar por su guión JFK (sí, esa), entre otros (la lista cambiará conforme pasan las asesorías. Justo ahora me encuentro en el segundo día de cuatro).

El orgullo de recibir felicitaciones de personalidades que admiro y que a la hora de la cena se acercan a preguntarme (sí, a mí) ¿cómo resolviste esto? ¿cómo se te ocurrió aquello? y que además me llaman colega, bueno, es simplemente de otro mundo.

En otro post les explicaré la historia de cómo llegué a este taller, pues hasta hace dos días yo ignoraba que vendría.

Entre el éxtasis y la depresión más grandes, veo mi vida pasar frente a mí como un tren al que ahora sí decidí treparme.

Sólo queda decirles que soy escritor, no hay marcha atrás, y que muchas veces del mero fondo es desde donde se aprecian mejor las estrellas (súpercursi, lo sé).

Gracias por seguir aquí.

Yo aquí sigo.